Con la realidad completamente alterada, Angélica Araujo Lara insinúa que ella comenzó la construcción del Parque de La Plancha cuando fue presidenta municipal de Mérida.
“Muchos recuerdan el concierto en La Plancha, pero nadie habla de lo que vino después.
Aquel evento marcó el inicio del rescate de un espacio abandonado, que hoy es uno de los parques más visitados y queridos de Mérida.
A veces, las decisiones más criticadas son las que dan paso al cambio”, publicó la arquitecta en sus redes sociales.
Obviamente la ex edil se refiere al costoso espectáculo de Shakira en lo que fue el cementerio de trenes.
Si bien es cierto que Angélica ordenó desyerbar el gigantesco terreno para el polémico concierto de la intérprete de "Pies Descalzos", la verdad es que después de ese recital todo volvió a la normalidad, ese terreno volvió a quedar abandonado y se llenó de maleza nuevamente.
Hay que decirlo con todas sus letras: ni Angélica Araujo ni Ivonne Ortega movieron un dedo para transformar la ex estación de ferrocarriles de Mérida en un espacio público.
Cada vez que tocaban el tema enseguida le pasaban la bolita al gobierno federal de Felipe Calderón.
Del 2012 al 2018 el PRI gobernó tanto Yucatán como el país y ni Peña Nieto ni Rolando Zapata Bello intentaron construir un espacio público en aquel lugar; en otras palabras, a los priistas nunca les interesó cumplir el añejo deseo de vecinos y de meridanos en general de dar vida a un parque.
Fue el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador el que construyó lo que hoy conocemos como el Gran Parque de la Plancha, con una inversión superior a los mil millones de pesos.
Entonces, viéndolo a la distancia Angélica Araujo lo único que hizo fue ordenar desyerbar el terreno de 20 hectáreas para que pudiera cantar Shakira, quien dicho sea de paso cobró millones de dólares al Ayuntamiento de Mérida, ya que no fueron empresarios quienes la trajeron, como quiere hacer creer la ex concejala.
El show de la artista colombiana fue en el 2011; el parque fue inaugurado el 20 de noviembre del 2023 por el entonces presidente López Obrador.
Quiere decir que del controvertido espectáculo costeado con el erario al día de la inauguración pasaron 12 años, mismo tiempo que estuvo en el abandono.
En nota aparte publicamos la serie de mentiras que ha compartido Angie en sus redes sociales; la mentira más grande fue afirmar que el show de la oriunda de Barranquilla no le costó ni un peso al Ayuntamiento que encabezó.
Obviamente fue pagado por el gobierno municipal priista 2010-2012, y quienes más lo disfrutaron fueron sus hijas y sobrinas, quienes hasta estuvieron en primera fila para escuchar a la intérprete, mientras que el pueblo de a pie la escuchó a 300 metros del escenario, ya mero llegaban a la T1.
Al día de hoy la arquitecta sigue dando explicaciones, pero nadie le cree.