Al parecer a ninguna empresa inmobiliaria le importó lo sucedido en Plaza La Isla, donde se infectó un joven por la ameba “comecerebros”, ya que actualmente se están construyendo muchas lagunas artificiales en Mérida.
La naturaleza es sabia: por algo no hay lagos ni lagunas en Yucatán; sin embargo, el ser humano en su intención de demostrar que puede realizar todo lo que le plazca hizo posible una enorme laguna como parte del centro comercial “La Isla”, que pertenece al complejo residencial llamado “Cabo Norte”.
De hecho, al interior de “Cabo Norte” existen más cuerpos de agua artificiales, lo que debería representar una alerta, después del deceso de Carlos, quien era instructor de wakeboard en la citada plaza comercial y lamentablemente se infectó con la ameba “comecerebro”.
El verdadero nombre de esta enfermedad es Naegleria fowleri, y aparece en cuerpos de agua estancada (como la laguna de La Isla); por si no fuera suficiente lo ocurrido con Carlos, las empresas inmobiliarias construyen más cuerpos de agua solamente para adornar sus complejos residenciales.
Empresarios del ramo de los bienes raíces venden a millonarios mexicanos y extranjeros departamentos y casas de “lujo”, con valor superior a los 8 millones de pesos con su estanque artificial, que muy posiblemente sea hogar del citado parásito.
Imagínate pagar muchísimo dinero para poner en riesgo la vida de tu familia; y todo por tener una laguna que le de una “bonita vista” a tu entorno.