El pasado lunes se realizó una sesión extraordinaria de Pleno en el Congreso del Estado y el único que se ausentó fue el legislador plurinominal Gaspar Quintal Parra; la semana pasada también faltó, y en ambos casos justificó su inasistencia, por lo que NO se le descuenta su sueldo.
Recordemos que los 35 diputados están regresando de 15 días de vacaciones de Semana Santa; Gaspar Quintal agregó otros 15 días de echar la hueva; eso ya es un insulto para los yucatecos que lo mantienen.
Hace apenas unos días Gaspar Quintal tuvo el cinismo de mandar un boletín a la prensa en el que decía que él era “el legislador con mejor desempeño en el Congreso del Estado”.
Ya ni la burla perdona: afirmar que es el diputado más productivo cuando ni siquiera asiste a sesionar, lo cual es OBLIGACIÓN.
Varios medios de comunicación se tragaron esa mentira y publicaron que Gaspar es muy “chambeador”, lo cual aquí comprobamos que es falso porque ni siquiera se presenta a legislar.
Esperemos que Morena que tiene el control del Poder Legislativo no encubra al representante priista; lo decimos porqué como Gaspar Quintal justificó su inasistencia ya no se le descuenta su sueldo.
La mesa directiva debe informar a los ciudadanos la razón que expuso Quintal Parra para ausentarse, y si no es un justificante médico del IMSS o del ISSSTE se le debería descontar su sueldo, como ocurre con cualquier empleado en este país.
Ya es un insulto que los legisladores hagan lo que se les pegue la gana; no trabajan, no sesionan, no legislan, no rinden cuentas; por eso todos quieren ser diputados.
Recordemos que Gaspar Quintal ha sido tres veces diputado local plurinominal, es decir, nunca ha sido electo por el pueblo; en este momento lleva cinco años consecutivos prendido del presupuesto público a través del Poder Legislativo.
Además de cobrar como diputado también exprime al pueblo como presidente estatal de lo que queda del PRI, instituto político que está a punto de la extinción.
Ese es el representante del Revolucionario Institucional, un sujeto que ya le gustó faltar, pero bien que cobra puntualmente su sueldo y todas las prestaciones de lujo que tiene como legislador, pagadas con los impuestos de la gente