Los dos sujetos que vemos en la foto destrozaron a Yucatán, y hoy están muy felices cobrando una fortuna de los impuestos de los mexicanos en el Congreso de la Unión; y lo curioso es que ninguno ganó la elección para estar ahí.
Ella endeudó a más no poder el estado; hasta el día de hoy seguimos pagando todas las deudas que solicitó; no concluyó ninguna obra; dejó inconclusos dos hospitales; desde hace varios años cobra como diputada federal plurinominal por Movimiento Ciudadano.
El otro señor también endeudó a los yucatecos; construyó puros elefantes blancos, es decir, obras faraónicas que casi no tienen utilidad, como el centro internacional de Congresos y el Palacio de la Música, que costaron MILES DE MILLONES DE PESOS.
No ganó la senaduría pero llegó a la Cámara Alta por repechaje; es decir, el PRI le regaló el cargo por el cual cobra millonario sueldo.
Ambos destrozaron el ISSTEY y el futuro de sus trabajadores; sin embargo, sus partidos políticos decidieron premiarlos con más cargos públicos. A los yucatecos nada más les resta aguantar.