Más de 40 jóvenes participaron en el taller “Aprende a realizar manuales comunitarios”, impartido por la ganadora del Premio Estatal de las Juventudes 2025 en la categoría de Emprendimiento y fundadora de Ólekin, Brenda Núñez Sosa, en las instalaciones de la Secretaría de las Juventudes (Sejuvey).
Durante la actividad, Núñez Sosa compartió herramientas para transformar papel reciclado en nuevos productos, promover el emprendimiento con enfoque ambiental y mostrar cómo los materiales de descarte pueden tener una segunda vida mediante procesos sustentables.
A un año de haber recibido el Premio Estatal de las Juventudes, Brenda continúa demostrando que este reconocimiento puede convertirse en un impulso para construir comunidad a través del emprendimiento.
Con Ólekin ha llevado su proyecto a bazares, exposiciones y espacios formativos donde comparte conocimientos y promueve una cultura de responsabilidad ambiental.
La actividad reunió a jóvenes interesados en conocer técnicas de reciclaje creativo y explorar opciones para transformar materiales de descarte en productos con valor artístico y ambiental.
Al frente del grupo, Brenda compartió la experiencia adquirida a través de su emprendimiento, con el que impulsa la reutilización de papel y cartón.
Durante la sesión, explicó los principios básicos para elaborar pulpa de papel reciclado, las diferencias entre los distintos tipos de materiales, las técnicas de entintado y diversos consejos para obtener mejores resultados en la creación de hojas, piezas artísticas y otros productos elaborados con papel reciclado.
Mientras las personas participantes experimentaban con fibras de papel y ponían en práctica las técnicas aprendidas, el taller también abrió un espacio para reflexionar sobre el valor del arte como herramienta de sensibilización y del reciclaje como una forma de generar cambios desde lo cotidiano.
Brenda señaló que estos espacios de aprendizaje permiten acercar a las juventudes al arte y al reciclaje desde una perspectiva creativa, al demostrar que los materiales que comúnmente se consideran residuos pueden transformarse en piezas con valor artístico o incluso convertirse en la base de nuevos proyectos de emprendimiento.
“Creo que este tipo de talleres son maravillosos porque nos permiten compartir nuestros oficios, trabajos y el arte con otras personas, especialmente con las juventudes. Que las personas jóvenes aprendan sobre arte no solo ayuda a sensibilizar, también inspira nuevas formas de aprovechar materiales como el papel”, afirmó.
Núñez Sosa destacó que compartir este tipo de conocimientos fomenta una mayor conciencia sobre el cuidado del medio ambiente y motiva a más personas a encontrar oportunidades donde otros solo ven desechos.