Qué tan conformistas son los aficionados de Ecuador y Perú que disfrutaron más el triunfo de Inglaterra que los mismos británicos, y no porque admiren al Reino Unido sino porque querían ver a México fuera de la Copa.
La satisfacción que no les dieron sus futbolistas, los peruanos y ecuatorianos la encontraron en el equipo europeo. Y es que a ambos países sudamericanos lo único que les interesaba era ver perder a México ante cualquier nación.
Como Ecuador con su selección valuada en 400 millones de euros no pudo vencer a los futbolistas “desconocidos” se vanaglorian de triunfos ajenos; en el caso de Perú ni siquiera clasificó al Mundial.
Los hinchas de ambas naciones se sintieron “británicos” por un día y juran que “The Three Lions” les hizo justicia. Ya hasta quieren ser colonias del Reino Unido.
Por eso decimos, la alegría que no les dieron los deportistas de sus naciones la tuvieron que ir a buscar en otra selección.
Los mexicanos debemos sentirnos contentos; hace cuatro años ni siquiera llegamos al cuarto partido; en Qatar no pasamos de la fase de grupos.
En este mundial llegamos al quinto partido y nos despedimos en octavos de final igual que Portugal y Brasil. Por lo menos en esta edición, estuvimos al mismo nivel que ellos, y eso que los seleccionados mexicanos no son grandes estrellas y ni están valuados en cientos de millones de euros.
Además, fuimos anfitriones de nuestro ¡tercer mundial! Somos el único país en el planeta que ha organizado tres Copas del Mundo.
Hay otras naciones que jamás en su vida van a organizar un evento de estas magnitudes y lo único que les resta es envidiar y difamar a los demás.
La mala noticia: ya no vamos a ver en nuestro país a la gran mayoría de los seleccionados mexicanos.
La buena noticia: es que seguramente la gran mayoría se irá a Europa a seguir poniendo en alto el nombre de México.