Aunque usted no lo crea: la Fiscalía General de la República se prepara para decir que el diputado federal morenista Zenyazen Escobar García “se auto desvivió”.
Así como lo lee, el gobierno federal alista la conclusión para el caso del ex stripper convertido en legislador federal de la 4T, y que la semana pasada apareció sin vida en una carretera de Veracruz; esa conclusión es que “optó por la puerta falsa”.
Con esta solución la FGR dará carpetazo al caso de Zenyazen; de esta forma, acaban con la versión que fue una ejecvc¡ón, a pesar que apareció sin vida en una carretera.
Según la Fiscalía, el diputado morenista viajó a una carretera de Veracruz únicamente para auto desvivirse; de este modo, se consolida la narrativa oficial de que en Veracruz “no pasa nada”.
En ese bello estado gobernado por Rocío Nahle nadie es ases¡nad0, la gente fallece a causa de un infarto o porque opta por la puerta falsa.
Lo curioso del caso es que Zenyazen no tenía ningún motivo para atentar con su propia vida; todo en su existencia estaba muy bien; tenía salud, muchísima estabilidad financiera, futuro político ¿Por qué motivo iba a querer desligarse de la vida?
Como se sabe, en su juventud Zenyazen fue stripper y cariñoso profesional. Un día conoció a Cuitláhuac García Jiménez, quien era gobernador de Veracruz, y lo convirtió en secretario de Educación y luego en legislador federal de la 4T.
A lo largo de seis años, la educación de millones de niños y jóvenes en Veracruz estuvo en manos de un improvisado que su único mérito fue ser amigo muy muy cercano del entonces gobernador.
El nombre de batalla de Zenyazen era el “Tarzán Boy”, y jalaba parejo, el que pagaba recibía sus servicios.