“Somos México” -el nuevo partido político donde están prendidos ex panistas, ex priistas y principalmente ex perredistas- está desesperado por las prerrogativas, es decir, el dinero de los impuestos que les regala el INE.
Aferrados a vivir toda la vida del pueblo, los sujetos que integran este instituto político aspiran a conservar sus privilegios, pues no les gusta trabajar, quieren que el pueblo los mantenga por siempre.
Aunque se quieren vender como “ciudadanos libres, pensadores e intelectuales” la realidad es que son simples políticos que jamás en su vida han hecho algo a favor de los mexicanos.
Entre “Somos México” y los demás partidos políticos de México no existe ninguna diferencia: todos están desesperados por las prerrogativas, o sea, tus impuestos.
Y en el caso del partido presidido a nivel nacional por Guadalupe Acosta Naranjo no sirve ni como oposición, pues no tiene agenda propia, no tiene propuestas, proyectos, ideas propias, nada.
“Somos México” está totalmente hueco, se nota que su único objetivo es darle de comer a sus miembros, no representar a los ciudadanos.
Su prueba de fuego será el próximo año con su primera elección, en la cual no podrán hacer alianza con otro instituto político.
Si nadie vota por ese partido desaparece ese mismo año. Si los ciudadanos decidieron desaparecer al PRD, que logró gobernar 13 estados de México, también pueden extinguir a "Somos México”.