Qué cosas; Ramón May Euán una década vivió como rey mientras estuvo en la nómina del Ayuntamiento de Mérida; le cerraron la llave del presupuesto público y lo primero que hizo fue renunciar a ese partido político.
Ramón May no es el primer veleta que abandona su instituto político cuando ya no está prendido del erario; los tránsfugas abundan.
May Euán entró a la nómina del Ayuntamiento de Mérida en el 2015 gracias a Mauricio Vila Dosal, quien fue alcalde de esta ciudad; el susodicho fue jefe de departamento.
En el 2018 Renán Barrera se convirtió en presidente municipal de la capital yucateca por segunda ocasión, y a partir de ese momento a Ramón le fue muy bien pues se convirtió en subdirector.
Incluso, Renán Barrera convirtió en regidor a May Euán; en tiempo de abundancia jamás se quejó del PAN, todo era felicidad y amor.
Cuando cobraba al mes 50 mil o 60 mil pesos nunca se quejó; todo en Acción Nacional era perfecto y maravilloso.
Cuando se va Renán Barrera la nueva administración decidió no contar con sus servicios; desde ese momento May Euán descubrió “por arte de magia” que absolutamente todo estaba mal.
Solo dejó de cobrar los 50 o 60 mil pesos mensuales a los que estuvo acostumbrado muchos años y Ramoncito se dio cuenta de todas las “cosas terribles” del blanquiazul.
Incluso, Ramon compartió la foto del documento con el cual renunció a su militancia en el PAN para demostrar que está disponible para otros partidos.
Vale la pena recordar que él pertenece a un grupo político llamado “Valor Azul”, una agrupación que se vende al mejor postor.
“Valor Azul” muchos años apoyó el proyecto político de Renán Barrera; en cuanto Barrera Concha perdió la gubernatura “Valor Azul” inmediatamente se cooxviró a la 4T, de la mano del senador Jorge Carlos Ramírez Marín, quien también es un veleta.
Así que no debe sorprendernos que Ramón May se voltee al Partido Verde, aliado de Morena.
Lo que nunca debemos olvidar es que quien traiciona una vez traiciona dos veces.