Si el ex gobernador Víctor Cervera Pacheco pudiera ver a los oportunistas de sus hijos y su sobrina seguramente se vuelve a morir.
Hoy se conmemora el vigésimo segundo (22) aniversario luctuoso de Cervera Pacheco, en un momento en que su partido (el PRI) está a punto de la extinción.
Si viviera se vuelve a morir al darse cuenta que sus hijos varones y su sobrina son personas capaces de todo con tal de sangrar al pueblo.
Nos referimos a Felipe y Víctor Cervera Hernández, y a su prima, Ivonne Ortega Pacheco, prófugos del PRI.
De entrada, Víctor y Felipe empezaron a trabajar por primera vez en su vida cuando Ivonne Ortega ganó la gubernatura en el 2007; antes de eso eran hijos de papi.
Una vez que probaron las mieles del erario se negaron a abandonarlo; por eso llevan casi dos décadas exprimiendo el presupuesto público.
Mientras el PRI tuvo el poder todo era miel sobre hojuelas; una vez que el tricolor perdió los gobiernos federal y estatal los tres descendientes de Cervera Pacheco abandonaron el barco.
La primera en buscar nuevas opciones fue Ivonne Ortega Pacheco, quien se fue a achocar a Movimiento Ciudadano, en el 2020.
Al año siguiente se llevó a su primo Víctor para que sea candidato a la alcaldía de Mérida por MC, pero nadie votó por él, ni su familia.
En el 2024 los dos hermanitos se fueron a achocar a Morena, donde fueron muy bien recibidos.
Vale la pena destacar que antes que Morena ganara la presidencia de México en el 2018 Felipe Cervera se expresaba muy mal de López Obrador; decía que era un peligro para México.
Qué vueltas da la vida; luego de hablar terrible de AMLO los dos carnales continúan exprimiendo a los yucatecos desde la 4T.