Jorge Carlos Ramírez es un buen aliado de la 4T, dice Rogerio Castro
Rogerio Castro se desvive en halagos hacia JCRM
Fuente: REDACCION

Jorge Carlos Ramírez Marín 30 años vivió del pueblo gracias al PRI, y ahora resulta que es “un buen aliado” de la Cuarta Transformación, cuando tiene menos de tres años en el Partido Verde.

Esa barrabasada la dijo en sus redes sociales el cero votos yucateco Rogerio Castro Vázquez, aquel que fue obligado a renunciar de su cargo de delegado de una dependencia federal.

“Platiqué con un buen aliado de la Cuarta Transformación, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín.

En esta cruzada de desinformación de la derecha es importante unir fuerzas para fortalecer nuestro Movimiento.

Vamos juntos a hacer un gran equipo para que sigamos defendiendo la soberanía de nuestro país", precisó Rogerio, quien nunca en su vida ha ganado un cargo en las urnas.

El nuevo rico no sabe que Ramírez Marín apoyó todas las reformas que presentó el expresidente Enrique Peña Nieto, mismas que fueron criticadas por Andrés Manuel López Obrador.

El cero votos yucateco posiblemente desconoce que Jorge Carlos lleva más de tres décadas exprimiendo al pueblo, y también ignora que antes de coox virarse a Morena Ramírez Marín habló pestes de ese partido político.

¿Qué pensaría Rogerio Castro Vázquez si supiera que Jorge Carlos tiene dos concesiones por más de 600 mil metros cúbicos de agua?

Mientras la gran mayoría de los yucatecos padece la escasez del vital líquido, el senador de la 4T posee dos concesiones por más de 600 mil metros cúbicos de agua.

En fin, que se podía esperar de Rogerio Castro. Por alguna razón lo habrán despedido de la delegación en Yucatán de la Secretaría del Bienestar.

Como se sabe, la vida de Rogerio Castro dio un giro de 180 grados gracias a Morena, pues era mariachi y literalmente se ganó una diputación federal en una rifa en el 2015.

A partir de ahí su vida cambió y se convirtió en millonario; antes de renunciar a la delegación federal era el funcionario yucateco mejor pagado; tenía un sueldo incluso más alto que el del gobernador del estado.